Orgullosa de ser Google Champion

En el 2020 comencé mi camino en el mundo de las certificaciones de Google for Education con una meta muy clara (y bastante ambiciosa): convertirme en Google Trainer.
Spoiler alert: no fue rápido, pero sí valió totalmente la pena 😄.

El primer paso fue la certificación de Educador Nivel 1, donde se evalúan las habilidades básicas del ecosistema Google. Luego vino el Nivel 2, que sube la apuesta: herramientas más avanzadas, más retos… y más horas de práctica frente a la pantalla (con café incluido ☕).

Con el Nivel 2 logrado, llegó el siguiente gran desafío: el examen de Habilidades del Capacitador. Cuando lo aprobé, supe que ya no era solo un sueño: estaba lista para postular como Google Trainer. Todo este proceso me tomó un año completo de estudio, constancia y aprendizaje, pero el resultado lo hizo totalmente valioso: lo logré 🙌.

En el 2022, recibí una invitación para postular a la Academia de Innovadores de Google. Ya cumplía los requisitos (los mismos que para Trainer), así que postulé con muchos nervios, mucha ilusión y una oración silenciosa para que me eligieran en LATAM 😅. La emoción fue enorme cuando recibí la noticia: había sido aceptada en la cohorte VÍA22 🥳.
Este espacio fue una experiencia transformadora, llena de creatividad, trabajo colaborativo y desarrollo de proyectos con impacto real para resolver desafíos educativos.

En el 2024 fui nombrada Líder GEG (Google Educator Groups), un rol que me permitió compartir, inspirar y acompañar a la comunidad en el uso de Google for Education, aprendiendo tanto como enseñando.

Y en el 2025 alcancé la insignia de AI + Edu Fellow, que respalda mis conocimientos sobre el uso de la Inteligencia Artificial en educación de forma ética, responsable y con propósito. Ese mismo año cerré el ciclo con dos certificaciones más: Gemini Educator y Gemini Faculty, que validan mis competencias en el uso de Gemini y NotebookLM aplicados al aprendizaje.

Hoy miro este camino con gratitud y una certeza clara: cuando la curiosidad se une a la constancia, el crecimiento no se detiene. Y sí, todavía sigo aprendiendo… porque en educación y tecnología, el “ya llegué” simplemente no existe 🚀.